EL CAIRO.- El jefe del gobierno de transición egipcio, Essam Sharaf, designó ayer a los ministros de su nuevo gabinete, en cumplimiento de las promesas tras las protestas de la semana pasada. Sin embargo, la remoción no alcanzó al controvertido Mansur al Essawi, que seguirá al frente del Ministerio del Interior.

La asunción de los funcionarios está demorada por el polémico nombramiento de Abdulfattah al Banna como nuevo titular de Antigüedades, en reemplazo del conocido arqueólogo Zahi Hawass. La designación causó indignación y hay amenazas de huelgas y dimisiones por sus malas aptitudes, según la prensa egipcia.

Los cambios se producen mientras se espera la realización del juicio penal contra el ex presidente, Hosny Mubarak, y sus hijos, Gamal y Alaa, a partir del 3 de agosto. Ayer, uno de los principales grupos sociales que protestaron contra su Gobierno, cuestionó las noticias sobre su grave estado de salud. "Esas informaciones son un intento de evitar la demanda de que Mubarak sea juzgado en un proceso público", afirmó Mohamed Adel, vocero del movimiento 6 de Abril. La causa es por corrupción y por la muerte de manifestantes.

El abogado del ex mandatario, de 83 años, Farid al Diba, había asegurado que estaba en coma, lo que fue desmentido por las autoridades del hospital donde está internado desde abril, cuando sufrió un aparente ataque cardíaco durante un interrogatorio. (DPA)